Igualdad de Género
Igualdad de Género
Para este proyecto decidimos tomar como tema de investigación la Igualdad de Género. Está idea suele relacionarse a cuestiones como el machismo y la discriminación. Si bien muy de a poco se comienza a notar al menos un intento de mejora tanto en nuestro país como a nivel mundial, es un asunto de suma importancia que golpea a numerosas víctimas día a día. Con este trabajo buscamos concientizar al menos un poco o al menos traer a la mesa formas de pensar y actuar equivocadas, faltas de respeto donde muchas veces somos testigos, cómplices o incluso protagonistas.
Debemos propiciar una sociedad lo más equitativa e inclusiva posible, evitando todo tipo de discriminacion sea de género u otro tipo. Esto es algo que no se cambia de la noche a la mañana, pero eso justamente significa que todos juntos, debemos aportar cada uno nuestro granito de arena. En este caso particular, culturas patriarcales y sociedades machistas atentan contra la igualdad de género cada día, el aumento de la conciencia, la crítica y la denuncia del machismo es asi vital. Si bien nuestro país es pionero en la lucha contra la violencia de género, Argentina es el segundo país con más feminicidios después de Honduras y 97% de las argentinas declaró haber sufrido situaciones de acoso en espacios públicos y privados, pero sólo el 5% lo denunció, un índice realmente alarmante. Eso demuestra que, si bien en nuestro país comienza a haber consciencia del asunto, es un problema de gran magnitud arraigado y esparcido en todo nuestro territorio. Nace así en muchos países el ya hoy reconocido movimiento feminista cuyas reivindicaciones se orientan a lograr la igualdad entre ambos sexos, donde no solo mujeres sino también hombres juntan voces para combatir esta realidad.
¿Dónde debe entonces estar el foco y objetivo de nuestra sociedad para generar un cambio significativo? Con el paso de los años, ya en el siglo XXI, las sociedades evolucionan y se van perdiendo numerosos valores conservadores hoy ya primitivos para lo que es la sociedad actual. Debemos todos juntos luchar en contra de todo tipo de violencia o discriminación tanto como proyecto de país como humanidad. Este cambio comienza en uno mismo, comienza en cada uno de nosotros y nuestras relaciones más cercanas. Es generando ese cambio de actitudes y comportamientos en las cosas más pequeñas que podremos realmente aspirar a algo más. Se debe tener esa primera actitud y promover el diálogo para integrarnos hacia está nueva civilización. Puede haber sido más difícil para generaciones pasadas como nuestros abuelos o tal vez padres, criados bajo una cultura diferente. Pero somos nosotros, los jóvenes de esta generación quienes debemos liderar un cambio en nuestra cultura para nosotros y para futuras generaciones, ese cambio poco a poco se empieza a notar.
En Argentina el 51,3% son mujeres y el 48,7% son varones. Nos encontramos posicionados en el puesto 33 del índice general de brecha de género (según Clarín). El país enfrenta grandes desafíos para alcanzar la igualdad de género los cuales afectan el desarrollo humano.
Esta brecha de género se encuentra en diferentes ámbitos. Uno de ellos es en el trabajo. Con el correr de los años, se produjo un sostenido incremento en la participación de las mujeres en el mundo laboral.
Sin embargo, la participación femenina (48,7% aprox) sigue estando por debajo de la masculina (73,3% aprox). Esto se debe a algunas dimensiones (como las licencias por maternidad) que se tienen en cuenta a la hora de emplear a alguien.
La desigualdad de sexo persiste en segmentaciones horizontales por tipo de ocupación, y verticales (jerárquicas). Hoy en día las mujeres son las que en su mayoría ocupan los puestos de servicio doméstico y enseñanza. Lo mismo ocurre en la segmentación vertical donde la mayoría (63%) de los puestos de altos directivos son ocupados por hombres. Siendo el 37% restante ocupado por mujeres. Esto viene ligado con la brecha salarial donde unos ganan más que otros.
En lo que respecta a la política del cuidado y familia, las mujeres tienen una sobrecarga de responsabilidades por sobre los hombres. Las mujeres son las que se ocupan del cuidado infantil, de los servicios domésticos, de las licencias por maternidad, entre otras tareas más.
La vía hacia la igualdad de género exige un nuevo modo de pensar, un cambio en la sociedad. Siempre se debe tener presente el bien común, el ayudar al prójimo sin importar cual sea su sexo. Debe existir cierta proporcionalidad en lo que respecta a tareas, derechos, responsabilidades y sueldos, lo cual muchas veces no sucede. Esto hay que pensarlo no solo del lado de los derechos, sino de la identidad, del ser.
No es un camino fácil ya que ciertos comportamientos o actitudes repetidas principalmente por nuestra idiosincrasia, cultura. No obstante, es primordial transformar la forma en la que pensamos para vivir en comunidad, respetando al otro y sin diferencias.
Continuando con el análisis de la brecha de género existente en nuestro país, podemos analizar la problemática desde el lado del gasto público destinado a abordar dichas desigualdades e intentar de disminuirlas lo máximo posible.
Las brechas existentes están principalmente en los siguientes cuatro ejes:
- Autonomía económica: capacidad de las mujeres de generar ingresos y recursos propios a partir del acceso al trabajo remunerado en igualdad de condiciones que los hombres. Considera el uso del tiempo y la contribución de las mujeres a la economía. Se traduce en su independencia para formar y mantener un proyecto de vida autónomo.
- Participación en la toma de decisiones: se refiere a la presencia de las mujeres en los distintos niveles de Estado y a las medidas orientadas a promover su participación plena en igualdad de condiciones.
- Autonomía física: contempla el derecho a vivir una vida libre de violencia y a decidir sobre su cuerpo, incluyendo la garantía y el acceso a la salud integral, la salud sexual y reproductiva y el ejercicio pleno de su sexualidad.
- Transformación cultural e interrelación de las autonomías: da cuenta de la integralidad de los procesos de transformación requeridos para lograr la igualdad de género y la participación de las mujeres en el desarrollo sostenible. La sensibilización en temas de género y la diversidad sexual es un mecanismo, aunque no el único, para un verdadero cambio en las representaciones sociales y relaciones existentes.
A priori, se podría pensar que la medición del presupuesto nacional en perspectiva de género en base a estos ejes es algo difícil de realizar. Sin embargo, países como Bolivia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua y México lo lograron hacer en la última década. Es por eso que Argentina está dando los primeros pasos para lograr obtenerlo.
A partir de 2018 se comenzaron a identificar partidas, y para 2019 el presupuesto empezó a diferenciar ciertas actividades específicas que tuvieran que ver con mejoras en la brecha. Ya en 2021 fue formalizado con el Proyecto de Ley de Presupuesto en donde se expone de manera textual en la misma.
Creemos que es muy importante que desde las Leyes y el Presupuesto de la Nación también se tengan en cuenta las brechas de género existentes en nuestro país, ya que de alguna forma materializa aquello que la sociedad tiene en agenda, lo cual es sumamente importante, dado que el Estado debemos ser todos, y este debe ocuparse de las problemáticas existentes y que conciernen a la sociedad.
De todas maneras, sabemos que no es fácil que el Estado promueva y garantice la igualdad de género entre hombres y mujeres, pues no sólo tiene que darle los mismos derechos a ambos, sino que además, tiene que lograr reducir hasta eliminar completamente, cualquier tipo de discriminación hacia la mujer. El derecho a la igualdad requiere que haya responsabilidad estatal y por ende el Estado debe cumplir con ciertas obligaciones como garantizar el respeto y la protección para que todos, hombres y mujeres gocen del mismo. Tiene que ser capaz de promulgar leyes y tomar medidas que regulen y sancionen estrictamente las violaciones a este derecho, haciendo uso de todos los recursos a su alcance. De hecho, los Estados deberían unirse y apoyarse mutuamente para llevar a cabo esta causa, asistiéndose en casos en los que alguno declare que no tiene los recursos necesarios para ello. Un Estado no debería carecer de los medios para subsanar esta cuestión, y tampoco debería verse limitado por ningún factor. Los derechos humanos, y en particular el derecho a la igualdad de género tendrían que ser prioritarios en cada país, y en cada gestión gubernamental.
Con todo lo que mencionamos antes, entendemos que todavía existe la discriminación por género alrededor del mundo y en muchos ámbitos, por lo que es importante que se establezcan y desarrollen políticas que contribuyan con la eliminación de la misma ya que es un derecho que las mujeres de cualquier lugar geográfico deberían gozar. Al día de hoy, seguimos luchando contra las diferencias entre hombres y mujeres, y aunque no hemos logrado ni en Argentina ni en el mundo erradicarlas, vemos que hay incentivos para hacerlo, y que la mayoría de las naciones están en camino a ello. A veces son las mismas costumbres o tradiciones las que retrasan o limitan el cumplimiento de este objetivo y es por eso que se debe hacer especial énfasis en deconstruir esas ideas acerca del hombre y la mujer. De hecho, en las religiones en la actualidad, se está haciendo mucho hincapié en cambiar las concepciones que antes se tenían de esta cuestión. Cada vez son más las organizaciones e instituciones que se adhieren y desarrollan planes para la realización de este objetivo. Por ejemplo, la Organización de las Naciones Unidas incluyó esta cuestión en sus Objetivos de Desarrollo Sostenible, y los países han adoptado la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
Dicho esto, es fundamental que el gobierno de cada país pueda implementar políticas que mejoren la calidad de vida de las personas y fomenten el bienestar social, eliminando todo tipo de discriminación, no sólo entre los sexos, para que se entienda que las diferencias que existen entre los seres humanos no deben ser un causante de desigualdad.
De acuerdo con el artículo titulado “¿ Es Argentina más o menos machista que el resto de países de América Latina”? me resulta interesante destacar algunos aspectos.
El artículo comienza diciendo “"País machista", "cultura patriarcal", "nación rezagada" . Este aberrante subtítulo quiere ilustrar que gran causa de la decadencia de nuestra nación se debe a lo que llaman “patriarcado”, definiendo a éste como la supremacía del hombre sobre la mujer en Argentina. Si bien es cierto que el número de muertes y sucesos desafortunados como violaciones, asesinatos y abusos en argentina ha ido incrementando estos últimos años, no quiere decir que debamos llamar a nuestra gran nación un país machista o patriarcal.
Quisiera poner como ejemplo algunos países orientales como Afganistán o aledaños en donde verdaderamente se ven regímenes machistas. Las mujeres deben ir vestidas de pies a cabeza todo el dia, sin dejar de estar acompañadas por “su hombre”, o bien tampoco pueden salir a tomar sol al balcón de su casa. Todas estas normas que rigen en estos países son realmente patriarcales fruto de una religión blasfema y asesina como la que siguen los orientales de aquellos países.
Muy distinta es la situación en nuestro País, (en donde encima en este artículo se considera a argentina “”no tan machista como otros países””) en el cual se pretenden imponer a la fuerza algunas leyes que “favorezcan” a las mujeres dado que se considera injusto algunas situaciones que se dan por el mero transcurso de la vida misma. Un ejemplo es “la desigualdad salarial”.
En ningún lugar del mundo existe la situación en donde, dadas LAS MISMAS CARACTERÍSTICAS y la misma capacidad de realizar el trabajo, se elija contratar a un hombre por ser hombre, y encima PAGARLE MÁS. Por supuesto toda firma o empresa maximizadora de beneficios contratará trabajadores que realmente le sean útiles para el ejercicio de su actividad económica, y sobre todo contratará a quien “menos le cueste” (en términos de salario). Entonces si fuera cierto eso de que las mujeres cobran menos y encima tienen menos empleo, todas las empresas se llenarían de mujeres para que trabajen dado que les saldría más barato pagar sus sueldos. Es por eso que en todo el mundo lo único que ponderan los empleadores es un adecuado rendimiento en el trabajo ofrecido.
Siguiendo con esto, si bien es cierto que los delitos hacia las mujeres en Argentina viene empeorando, lo que los gobiernos han resuelto para “eliminar el machismo, y demàs”, no han servido para nada, ya que desde la existencia del ministerio de la mujer los “femicidios” en argentina han aumentado.
Otra solución aberrante que han propuesto los dos últimos gobiernos de nuestro país es la implementación del aborto para ponerle fin al machismo. Creo que no hay mucho para decir sobre esto ya que es absolutamente descabellado proponer el asesinato masivo de niños para “combatir el machsimo”. Realmente el daño que le ha hecho la ideología de género a nuestro País ha sido muy grave dado que a raíz de estas problemáticas se proponen “soluciones” mucho peores que el problema a resolver.
Monografía
Luego de haber leído las noticias y haber podido informarnos al menos un poco y así haber realizado el trabajo práctico número uno de nuestro proyecto en torno a la igualdad de género y así sintetizamos una breve apreciación valorativa. A partir del tema y sumado a las intervenciones procedentes de nuestros respectivos compañeros en el foro de nuestra clase es que ahora profundizaremos algo más en está temática. Nos proponemos como objetivos en primer lugar seguir informándonos sobre la igualdad de género y la realidad actual en nuestro país y el mundo en aún más detalle. También pondremos foco en aportar nuestra ahora algo más informada opinión y acciones creemos se deben tomar en la sociedad para mejorar. Sumaremos nuevas referencias bibliográficas y finalmente daremos cierre con una nueva exposición oral está vez acompañada de la creación de material para publicar en redes sociales y así intentar que nuestro proyecto no se limite a nuestro grupo universitario.
Siguiendo un ordenado hilo conductor con partes mejor articuladas damos comienzo a nuestro DIAGNÓSTICO en cuanto a la temática. El diagnóstico corresponde a la fase de ejecución de nuestra investigación y se desarrolla después del Marco Teórico expuesto en el primer trabajo, para así conocer el estado y características de nuestro objeto de estudio. Es decir que expondremos hechos y situaciones. Para poder elaborar un plan de igualdad de género debemos visualizar el problema de raíz. Cuántas veces escuchamos a compañeros o maestros decir que las mujeres no deberían estudiar, esta es una de varias expresiones que impiden que nos acerquemos a la equidad de género. Ante tal panorama, se ha reconocido que en las instituciones se requieren indicadores ordenados y desagregados que contribuyan a disminuir la desigualdad y exclusión de la población femenina. Si bien esto debería empezar por casa, por las enseñanzas y el ejemplo que nos dan nuestros padres, abuelos, tíos, hermanos, es verdad que gran parte de lo que aprendemos y luego repetimos es enseñado en la escuela, ya sea primaria o secundaria y muchas veces continuada en la universidad. Se sugiere siempre reforzar el mutuo respeto entre estudiantes y crear mecanismos formales de denuncia, y que al mismo tiempo las autoridades sancionen cualquier situación de desigualdad de género, por mínima que sea. No debemos permitir que se enseñe una realidad que al menos hoy en día ya no es. Podemos dar por perdida o al menos ser conscientes que la forma de pensar de nuestros abuelos es complicada de ser cambiada, pero debemos apuntar fuertemente el foco a los jóvenes, para que puedan vivir y construir una sociedad donde la equidad está mucho más presente. Cuántas veces reconocemos compañeros o profesores con mentalidades completamente erradas y discriminatorias sobre el tema, debemos luchar contra esto, es muy importante que nazca de todos, no solo de las mujeres víctimas de la situación.
Se cree que alcanzar la total igualdad de género tomará unos 300 años, sin embargo no podemos negar que la realidad que vivimos hoy nosotros jóvenes de 21/22 años ha mejorado y mucho en comparación a dos o tres generaciones atrás, y más en nuestro país. Nuestro país tan subdesarrollado en tantos aspectos no se queda atrás en está cuestión y es abanderado del cambio a nivel mundial. Este cambio debe acelerarse aún más, debemos intentar dejarle a nuestros hijos una realidad más justa que la nuestra, lideremos ese cambio. Estamos hartos de ver mujeres humilladas, diferenciadas, marginadas, sin la posibilidad de tener las mismas oportunidades simplemente por cuestión de género.
Nuestro pais en particular está íntimamente comprometido con la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres, su empoderamiento político y su autonomía económica, combatiendo todo tipo de violencia contra ellas y promoviendo su participación en aquellos lugares significativos de toma de decisión en paridad con los hombres. Existen para esto leyes como la prevención y el abordaje de femicidios, travesticidios y transfemicidios en el ámbito del Programa Interinstitucional de abordaje integral de las violencias extremas por motivos de género. Se incorporó también el acoso callejero como modalidad de violencia a la mujer. Se define la violencia política como aquella que se dirige a menoscabar, anular, impedir, obstaculizar o restringir la participación política de la mujer. Se establece la capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación. Y se establecen las bases para que en todos los establecimientos educativos del país, públicos o privados, de nivel primario, secundario y terciario se realice la jornada "Educar en Igualdad: Prevención y Erradicación de la Violencia de Género"
Debemos de todas formas buscar que estas leyes, decretos y normas se cumplan a rajatabla e incluso intentar que en un futuro cercano, la sociedad haya madurado lo suficiente como para no necesitarlas. Se debe erradicar completamente la ideología contraria y dar por normalizada la igualdad tanto de hombre como mujeres que habitan nuestro planeta, ahí habremos cumplido nuestro objetivo. Es triste la injusticia que se vive en tantos rincones del planeta, muchas veces combatida sin éxito y muchas veces pasada de alto sin indignación alguna. Comprometámonos a cooperar con el cambio, al fin y al cabo es una lucha donde todos somos partes.
La igualdad de género la definimos como una cuestión básica, fundamental e indispensable para el desarrollo de las personas y la paz. La igualdad entre hombres y mujeres es una condición de justicia social y de derechos humanos. Promoverla es esencial para una sociedad sana en todos sus ámbitos. Nosotros, los jóvenes nos comprometemos a informarnos e informar sobre el tema, sus avances y dificultades.
Visto desde el ser, disfrutar de los mismos derechos es la mejor manera de vivir en libertad y contar con oportunidades sin discriminación ni violencia.
Si hacemos hincapié en esta temática en el ámbito laboral, podemos asegurar que la desigualdad no solo afecta a las mujeres que tienen menores oportunidades laborales sino también a toda la sociedad. Este problema limita el crecimiento económico ya que solo un 48,7% de mujeres están insertadas en el mundo laboral y los hombres ganan mejores sueldos.
La falta de educación y capacitación reduce las oportunidades de acceder al mundo laboral para las mujeres. Sería fundamental también la reducción de la pobreza para lograr la promoción de la salud, alcanzar la educación y así lograr protección y bienestar. Si bien hay algunos avances (hoy en día hay más mujeres con cargos en posiciones de liderazgo y en parlamentos y las leyes para fomentar la igualdad de género se van reformando) continúan existiendo normas sociales discriminatorias y aún hay muchas dificultades en algunas leyes.
La carga cultural y su idiosincrasia es muy difícil de cambiar, pero los jóvenes debemos liderar esos cambios, basándonos en el lema que el cambio comienza en uno mismo, buscamos concientizar y cambiar culturase patriarcales, machistas, discriminación, femicidios y acosos. Hay religiones que no permiten el desarrollo educativo y social de las mujeres y aplican sanciones a aquellas que no lo cumplen.
Por otro lado, nuestro país, a nivel mundial ha avanzado mucho y con buenos resultados en el tema de la igualdad. Así también nuestra iglesia católica considera que tanto hombres como mujeres tienen la misma dignidad. Por ello, proyectamos una lucha contra prejuicios, invertir en programas de educación y aportar fondos para realizar campañas educativas con prácticas y charlas. Poder influenciar en cuanto a la autonomía y al crecimiento del género femenino apoyando a mujeres emprendedoras para que lleguen al liderazgo tanto económico como familiar encarando desafíos y transformaciones. Ellas deben organizar sus actividades domésticas y compartir el cuidado de la familia abriendo el diálogo con compromiso cómo denunciar abusos o ejercer sus derechos políticos.
En cuanto al trabajo, exigimos una cultura de igualdad empezando por las casas y las aulas sin discriminación en el lugar de trabajo para que las mujeres también puedan acceder a las juntas directivas y a los altos cargos con dictados de cursos de formación e igualdad de remuneración.
Proponemos potenciar habilidades y capacidades, para así evitar que muchas mujeres consideren dejar sus carreras y trabajos. Hay que lograr que generen ingresos en igual condición que los hombres. Asimismo, crear políticas públicas por un mundo laboral libre a través de la diversidad y la equidad de género. Si desde las empresas se fomenta un mundo laboral libre, la brecha de género se reduce y si usa la equidad de género y diversidad como estrategia de negocio, se amplían las oportunidades.
Sugerimos incentivos por parte del Estado, como rebaja de impuestos para aquellas empresas que cuenten con mayor o igual cantidad de personal femenino que masculino y que todas las personas sean tratadas con el mismo respeto tanto en trabajo como en salud y educación.
Creemos que sería una buena idea la aprobación de políticas unificadoras de licencia paternal que permitan un largo periodo de licencia para las madres y los padres biológicos y adoptivos bien remunerada. La construcción de salas de lactancia en los lugares de trabajo y horarios flexibles al igual que servicios de atención infantil cercanos ayudarían al mundo laboral y la brecha de género. Asimismo, consideramos que enriquecería este mundo la difusión e implementación de plataformas para que mujeres compartan sus historias. Debemos recordar que la igualdad de género es responsabilidad de todos y no podemos mirar hacia otro lado.
Como se mencionó previamente, a pesar de que nuestro país no haya alcanzado un alto desarrollo en muchísimos aspectos fundamentales de la vida cotidiana, el mismo lo ha alcanzado, o más bien intenta hacerlo, en las temáticas relacionadas con la equidad de género. Argentina es uno de los países pioneros en intentar modificar, desde el Estado y acompañado con la sociedad, las injusticias relacionadas a estos tópicos y poder así reducir la brecha de género tan preocupante y alarmante en todo nuestro planeta.
Es de común conocimiento, y más para todos nosotros, que estamos inmersos en un mundo económico, que para poder realizar este tipo de iniciativas se requiere de un presupuesto inicial como base para poder alcanzar ciertos objetivos. Fue debido a esto que, como se comentó en la primera parte del trabajo práctico, se comenzó a modificar el Presupuesto de la Nación en pos de poder hacer foco en ciertos ejes que hacen a la brecha de género.
Estos cuatro ejes principales en los cuales se busca identificar partidas para poder medir y efectivizar el presupuesto nacional son las siguientes:
- Autonomía económica: capacidad de las mujeres de generar ingresos y recursos propios a partir del acceso al trabajo remunerado en igualdad de condiciones que los hombres. Considera el uso del tiempo y la contribución de las mujeres a la economía. Se traduce en su independencia para formar y mantener un proyecto de vida autónomo.
- Participación en la toma de decisiones: se refiere a la presencia de las mujeres en los distintos niveles de Estado y a las medidas orientadas a promover su participación plena en igualdad de condiciones.
- Autonomía física: contempla el derecho a vivir una vida libre de violencia y a decidir sobre su cuerpo, incluyendo la garantía y el acceso a la salud integral, la salud sexual y reproductiva y el ejercicio pleno de su sexualidad.
- Transformación cultural e interrelación de las autonomías: da cuenta de la integralidad de los procesos de transformación requeridos para lograr la igualdad de género y la participación de las mujeres en el desarrollo sostenible. La sensibilización en temas de género y la diversidad sexual es un mecanismo, aunque no el único, para un verdadero cambio en las representaciones sociales y relaciones existentes.
A partir de 2018 se comenzaron a identificar dichas partidas, y para 2019 el presupuesto empezó a diferenciar ciertas actividades específicas que tuvieran que ver con mejoras en la brecha. Ya en 2021 fue formalizado con el Proyecto de Ley de Presupuesto en donde se expone de manera textual en la misma.
Creemos que es sumamente importante tratar este tipo de problemáticas no solo desde la concientización de cada uno de nosotros, como participantes de una sociedad, sino también desde los niveles más altos, jerárquicamente hablando, de lo ejecutivo de un país. Y acá es donde entra en juego el rol del Estado, quien debe garantizar y apoyar esta iniciativa. Es por eso que en 2021 se llegó al primer Presupuesto con Perspectiva de Género y Diversidad.
Los presupuestos son considerados en la administración pública como herramientas de gobierno, de control y de programación económica, dado que a través de los mismos el Estado define el nivel y composición de la inversión pública, así como la demanda de recursos necesarios para la economía y el financiamiento de sus actividades. En los presupuestos se definen los efectos buscados en las variables económicas y sociales y se planifican los medios y recursos para alcanzar estos efectos. Además, los presupuestos constituyen herramientas de ordenamiento y administración, ya que definen con la mayor claridad posible las áreas responsables de producir estos efectos económicos y sociales, reduciendo de este modo posibles arbitrariedades.
Ahora bien, cuando los efectos sociales y económicos perseguidos por un presupuesto se orientan a revertir desigualdades estructurales, este presupuesto constituye también una herramienta de transformación del Estado y de la vida social. Este es el caso del Presupuesto 2021.
Por esto es que consideramos de tal pertinencia hacer hincapié en que la ejecución de este presupuesto es un gran primer paso para comenzar con esta transformación de manera formal. Porque de nada sirve la idea si no es ejecutada para lograr su objetivo.
Como todos sabemos, la pandemia del COVID-19 trajo consigo numerosas consecuencias que afectaron en variables tales como el empleo, la producción y la pobreza. Y no resulta extraño destacar que estas consecuencias afectaron mayormente al grupo de las mujeres. Por este motivo, entre otros relacionados a la violencia de género o el acceso a la salud sexual y reproductiva, el Presupuesto 2021 puso a la igualdad de género y a la inclusión con perspectiva de género dentro de sus prioridades y sus principios rectores. De esta manera, el presupuesto se volvió una herramienta esencial para intentar reducir estas brechas y alcanzar la mayor equidad de género, tratando de reparar las injusticias y desigualdades existentes en nuestra sociedad de hoy en día.
Los cambios no se dan de un día para otro y los procesos toman tiempo, pero creemos que esta iniciativa formal es un inmenso primer paso para luchar con esta problemática que hace años afrontamos y se va sucediendo de generación en generación.
No sólo el Estado tiene un rol importante en promover la igualdad de género, sino también todas aquellas instituciones que son reconocidas por parte de la sociedad. En particular, la Organización de las Naciones Unidas ha desarrollado muchas leyes contra la desigualdad de género en los diferentes países alrededor del mundo, y ha elaborado planes de convivencia entre las personas. En 1946 se creó la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, y desde ese año la mujer pasó a tener más protagonismo en lo que respecta a actividades de las Naciones Unidas. Los primeros años se centró en la confección de normas y convenciones que pasarían a ser luego, las que reconocerían y defenderían los derechos de las mujeres en la vida en general. Fue para el final de los años 90, que la Comisión pasó a tener un papel mucho más importante poniendo en práctica las medidas que antes habían sido escritas.
En particular, compartimos con la Comisión su metodología de trabajo. Creemos que es muy importante llevar a cabo debates en los que se tenga en consideración todas las problemáticas que siguen existiendo hoy con respecto a la mujer y a la desigualdad de género. No sólo eso, es fundamental escuchar testimonios de las mujeres que nos indican cómo debemos seguir trabajando para erradicar las diferencias entre los géneros. Las medidas que se tomen deben impulsar la igualdad entre el hombre y la mujer, con acciones concretas que resulten fáciles de implementar. Pensamos que los Objetivos para el Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas son muy claros a la hora de transmitir qué es lo que se quiere lograr, y cómo deberían hacerlo los países. Específicamente, el objetivo número 5, que es el de “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas” plantea las metas a alcanzar como la reducción de la violencia de género, la protección a las mujeres, la mayor participación de las mujeres en el mercado de trabajo sin salarios más bajos, la participación de las mujeres en la toma de decisiones y la inclusión del tema de igualdad de género en las políticas gubernamentales. Estamos de acuerdo con estos objetivos y creemos que la sociedad va a ser mucho más pacífica una vez que se logren.
Respecto a lo que es la educación, también pensamos que es de vital importancia su apresurada mejora, pues deberían implementarse programas que fomenten la capacitación de las mujeres en la temprana edad. Esto no sólo haría que las mujeres tengan mejores rendimientos a la hora de entrar al mercado laboral, sino también reduciría la pobreza en los países y en el mundo, generando mayores ingresos.
No debemos olvidarnos del papel fundamental que tienen las religiones hoy en día y desde hace muchos años. Sabemos que las mismas tienen una determinada concepción de lo que una mujer representa, y también que en los últimos años ha ido evolucionando junto con la sociedad. En particular, la religión católica ha ido cambiando la manera de mostrar a la mujer, y el rol que cumple. Antes se solía asociar a la mujer con un ser sumiso, que debía realizar determinadas tareas siempre dentro de la casa, y que su labor principal era ser madre y esposa. Hoy en día, esa imagen no puede estar más alejada de la realidad. Se ha logrado mostrar que las mujeres son seres independientes, que pueden determinar el curso de su vida, generar sus propios ingresos, crear su propia carrera, y ser madre a la misma vez. De esta manera, la iglesia ha entendido que la mujer tiene un papel protagónico en el mundo y en la religión, por lo que ahora promueve una imagen muy diferente a la de antes. Ahora suele hablarse de una mujer participativa y decidida que tiene una función que cumplir tanto para los demás como para ella misma. Se hace hincapié en lograr que la presencia de la mujer sea más notoria en la religión para que entonces tenga una mayor participación en la toma de decisiones respectivas de la iglesia. Tal como es importante lo que mencionamos previamente, también lo es, reflexionar sobre lo que ya está escrito para trabajar sobre ello. Por ejemplo, estaría bueno revisar los principios de la Iglesia Católica, y tal vez reformar aquellos que quedaron obsoletos.
Con todo esto, entendemos que no es sencillo deconstruir culturas, religiones, ideas y pensamientos, pero que con el esfuerzo y la voluntad de todos, puede lograrse. Al ser la igualdad de género un derecho humano, el mismo debería entonces ser tratado como tal, y respetado en todos los sentidos. Las políticas deberían ser más estrictas al momento de sancionar discriminaciones no sólo por género sino por cualquier tipo, y las medidas deberían ser fáciles de llevar a cabo. Tenemos que lograr naturalizar la presencia de la mujer en el mercado laboral, la educación, la toma de decisiones, la religión, en fin, la vida cotidiana.
Llegamos al punto en el que se pretende analizar el otro “lado de la moneda”, sin dudas la igualdad de género es un tema controversial, no solo en Argentina, sino que también en el mundo. En primer lugar, me permito hacer una distinción entre el propio título “igualdad de género” y las cosas valiosas que han escrito mis compañeros.
Por su puesto no está en discusión el hecho de que las mujeres deben ser tratadas de la misma manera que a todo ser humano, dado que su esencia de persona humana no debería privarle de cuestiones lógicas como votar, tener independencia económica, estar a cargo de grandes emprendimientos o empresas; como también la mujer debe ser acreedora de los mismos derechos que todo ser humano tiene que son los tres derechos básicos: derecho a la vida, derecho a la propiedad y derecho a la libertad.
Sin embargo, el hecho de querer igualar los géneros no es respetar todas estas cosas que bien merecen las mujeres, como mencionaban anteriormente mis compañeros, sino que es despojarlas todo aquello que constituye su feminidad y su esencia pura de mujer.
Desde el inicio de los tiempos que Dios creó a Adán y a Eva, Él les dio diferentes cualidades, no solo físicas, sino que también les ha dado cualidades humanas, inteligencias diferentes, pasiones diferentes y aptitudes diferentes. Hoy en día esas sanas diferencias se pueden seguir apreciando. Por ejemplo, en el ámbito laboral, hay muchas industrias que están “dominadas” por las mujeres, por ejemplo, el modelaje, el sector de los cosméticos, gran parte del sector artístico, etc. En estos términos, gracias a las diferencias que existen entre el hombre y la mujer se pueden desarrollar este tipo de actividades. En términos generales y refiriéndonos al ámbito del mercado, este al ser tan amplio genera diversas oportunidades para cualquier ser humano, dado que este sistema de cooperación social no hace distinciones de esas magnitudes, entonces no solo moralmente es un error querer poner a la mujer en el lugar de la mujer y viceversa, sino que en términos de eficiencia de mercado también es un error, que puede llevar a grandes injusticias.
Por ejemplo, hace no mucho tiempo un hombre, ex sargento de las fuerzas especiales de EEUU decidió cambiarse de género y comenzar a luchar en la división de MMA femenina ¿cómo terminó esto? Obviamente, debido a la diferencia de fuerza y a la diferencia física que por naturaleza hay entre el hombre y la mujer, este sargento (ahora persona trans) aniquiló a sus adversarias. De este modo hubo una desigualdad abrumadora, además de competencia desleal pero “”” hubo igualdad de género””” ¿a qué costo?. El caso fue tan escandaloso que la MMA finalmente decidió eliminar de la competencia al transexual y no volvió a permitir luchadores trans en la competición.
Muchos se horrorizarán de que “no hubo igualdad de género”, pero en este caso fue tal la injusticia que hubo, que a ninguna persona de bien se le ocurrió objetar la decisión de los mandatarios de MMA femenino.
Otros dos casos similares en los que vemos la locura que supone querer igualar el género femenino al masculino y viceversa se dio en Argentina, en Neuquén. Un hombre acusado por violencia de género decide cambiar su propio sexo para dejar sin validez la acusación de su expareja, la cual fue golpeada y sometida a diversos mal tratos. Otro caso, y a mi entender el más relevante, es el caso en el que un violador y pedófilo es apresado en Manchester y desde la cárcel decide cambiarse de género. El trámite lo consiguió de manera fácil y fue trasladado a una prisión de mujeres (ya que el ahora se percibía mujer), allí abusó de cuatro internas. Una vez más vemos la injusticia y la inmoralidad que supone la igualdad de género llevada a su máxima expresión.
Para concluir, creo que es necesario que exista en nuestra sociedad el respeto, la caballerosidad, la igualdad de trato frente a la ley y sobre todo que todo tipo de exceso, maltrato, abuso, etc. Sea debidamente sancionado por la ley. Sin embargo, proponer soluciones ridículas e inmorales como es el movimiento de la igualdad de género, no solo vemos que es ineficiente (porque a pesar de la igualdad de género, feminismo, etc. los asesinatos y los abusos a las mujeres siguen sucediendo), sino que también es sumamente injusto, ya que esto le quita a la mujer toda su esencia y encima genera situaciones violentas e inadmisibles como los casos mencionados anteriormente.
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9. https://news.un.org/es/story/2022/09/1514031
10. https://oig.cepal.org/es/laws/1/country/argentina-5
11.https://dhls.hegoa.ehu.eus/uploads/resources/4794/resource_files/Equidad_Genero_argentina.pdf
12.https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/presupuesto_2021el_primer_presupuesto_con_perspectiva_de_genero_y_diversidad_1.pdf
13. https://intranet.hcdiputados-ba.gov.ar/proyectos/20-21D834012020-04-2114-09-41.pdf
14. https://www.clarin.com/opinion/acelerar-igualdad-genero_0_S2R0Sy104E.html
15. https://www.unicef.org/lac/igualdad-de-genero
16. https://www.unwomen.org/es/csw
17. https://oig.cepal.org/es/laws/1/country/argentina-5
18.https://www.unisabana.edu.co/fileadmin/Archivos_de_usuario/Documentos/Documentos_visita_del_papa/El_papel_de_la_mujer_en_la_Iglesia.pdf
19. https://www.unwomen.org/es/csw/brief-history
20.https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/wpcontent/uploads/sites/3/2016/10/5_Spanish_Why_it_Matters.pdf
21.https://www.infobae.com/america/deportes/2021/09/13/polemica-por-una-luchadora-transgenero-de-mma-detengamos-esto-antes-de-que-las-mujeres-sean-asesinadas/
22. https://www.pagina12.com.ar/394648-el-caso-del-hombre-que-cambio-de-genero-para-poder-litigar-c
23.https://www.elmundo.es/f5/comparte/2018/09/11/5b97aac7ca4741c35e8b45df.html
AUTORES:
Máximo Bacigalupo -
Amparo Perez Rabbione-
Venecia Lagamma -
Juana Costa Bourdieu -
José Ignacio de Lezica -
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